Silvia: abogada, profesora, política

Carmen González Benicio

La profesora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), ex consejera del 05 Distrito Electoral del Instituto Nacional Electoral (INE) y ex candidata a la presidencia de Tlapa en el 2015, Silvia Orfelina Vázquez Paz murió a causa del Covid 19. 

La profesora y abogada fue parte de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG) y activista en la defensa de los derechos humanos de las mujeres, sobre todo en casos de violencia. 

En el 2015 fue postulada por el PRD a la presidencia de Tlapa donde que quedó en tercer lugar como fuerza política, siempre estuvo vinculada a las movilizaciones y causas sociales como el movimiento por la aparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, desde la trinchera de la UPN. 

Encabezó los recorridos a las comunidades de la licenciatura en Desarrollo Comunitario Integral de la UPN para apoyar a los pueblos indígenas ante las afectaciones que dejaron el huracán Ingrid y la tormenta Manuel. 

Silvia Vázquez, de la comunidad de La Rivera, municipio de Tlalixtaquilla fungió como consejera distrital del INE en el año 2006, cuando participó Andrés Manuel López Obrador por lo que le tocó la toma de las instalaciones distritales por los seguidores ante el argumento del fraude. 

Estuvo como abogada en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo con sede en Tlapa y un tiempo como profesora del Centro de Bachillerato 7/2.  

Vázquez Paz se infectó de Covid-19, a mediados de enero, se atendió los primeros días en su domicilio, pero su situación se agravó por lo que fue internada en el Hospital de Tlapa y luego trasladada al de Chilapa donde falleció, la madrugada del martes 26 de enero 2021.  

Sus restos fueron trasladados a La Rivera con poca gente, ante las medidas de sana distancia y por el Covid no acudieron a velar sus restos, pese a ser muy conocida, pero las redes sociales fueron el medio para darle las condolencias a su familia y en específico a su hermana gemela, Fredislinda, quien hace vida partidista. Dejó a sus hijos y esposo. 

En el municipio de Tlapa el aumento de casos positivos de Covid-19 se observó en los datos de la Secretaría de Salud, que manejó 491 al 22 de enero y seis días después, el 27 de enero registró 505, es decir un aumento de 14 personas, pero sin variación en las defunciones que fueron 58. 

A continuación el pensamiento escrito por Abel Barrera Hernández, sobre Silvia Orfelina Vázquez Paz:

Silvia

Me resisto a aceptar la realidad.

Me niego a escuchar la noticia.

Me gana la incredulidad y los nervios.

Me pesa saber que no lograré

este propósito.

No quiero creer lo qué pasó.

Ni me resigno a dejar

de escucharte y verte.

La mente se ofusca ante la acción arbitraria de la muerte.

Es difícil digerir y racionalizar un hecho que nos negamos a imaginar y aceptar.

Silvia,

me duele en el alma

tu muerte.

Me ha costado escribir esta palabra “muerte”

porque entre los amigos y amigas es una palabra prohibida.

Es como una falta de respeto y como una ofensa al corazón.

Por eso, prefiero hablarte como siempre lo hice,

con ese lenguaje sincero y llano que cultivamos,

con esa gracia que escondía tu sonrisa y esa vivacidad que tenías para conversar.

Es imborrable e irrepetible tu forma de tratar a los demás y ese empeño de querer ayudar a los desamparados.

Fueron tiempos difíciles en la UPN,

donde forjamos el sueño de transformar en unidad académica nuestra coordinacion.  Fue una batalla que ganamos a pulso, con marchas

y protestas.

Tu,

Siempre adelante,

siempre animosa

y siempre valiente.

Una compañera valiosa,

con mucho ímpetu,

emprendedora e inclaudicable.

Sociable hasta los codos,

agradable en todo momento.

Adaptable a cualquier ambiente

y siempre servicial

Silvia,

no se me olvidan las llamadas

por teléfono,

para atender algunos asuntos.

Tampoco las reuniones en la UPN para deliberar situaciones relacionadas con el rumbo de la escuela.

Fue parte de nuestra firme amistad los desencuentros y discusiones que mantuvimos, siempre en aras de buscar la mejor solución a los problemas que enfrentamos.

Tu gran iniciativa

para emprender tareas,

le dio un sello distintivo a tu persona.

Fue parte de tu identidad,

como una mujer

que contagiaba de alegría

qué tenía capacidad de convocatoria.

Qué no se quedaba inmóvil

ni se dejaba vencer,

ante la adversidad

Silvia,

me imagino lo que hubieras hecho,

si esto hubiera sucedido a alguien de los amigos y amigas.

Tomarías la batuta

para impulsar alguna ayuda,

para hablar con alguna autoridad,

para apoyar a la familia

y hacer todo lo posible

de impedir su agravamiento.

Estarías a nuestro lado,

sintiendo y llorando

esta pena.

Pedirías al todopoderoso

que hiciera el milagro

de recuperar la salud.

Es difícil tener esa fuerza

qué tu irradiabas

y ese espíritu generoso

que siempre brillaba a lo lejos.

No te imaginas,

el gran aprecio y admiración

de mucha gente,

que siempre vio en ti

a una persona que irradio bondad.

Recibe nuestro reconocimiento

por tu trayectoria

y sobre todo

nuestro agradecimiento

por haber compartido

momentos trascendentes

de nuestra vida

y por dejar una marca imborrable

de tu amistad.

Dejas un vacío en nuestra Universidad

tu memoria y tu legado

nos iluminarán

para no desfallecer

en estos momentos tristes,

por tanta desolación y desamparo.

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