Mujeres negras, prietas, afromexicanas o afrodescendientes piden un alto al racismo y discriminación e inclusión en México

México, a 21 de marzo del 2020

Al Presidente de la República Mexicana.

A Diputados y Diputadas Estatales y Federales

A Senadores y Senadoras de la Republica

A los medios de comunicación

A la Sociedad en General.

Hoy 21 de marzo, en el marco del día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial, mujeres negras, prietas, afromexicanas, afrodescendientes y de la diáspora, integrantes de las colectivas y organizaciones abajo firmantes, levantamos la voz, con el objetivo de reflexionar y evidenciar la situación de los pueblos, comunidades y personas afrodescendientes.

Nos manifestamos en virtud de que el racismo estructural y la discriminación presentes en la sociedad, y que siguen siendo negados, nos impactan de manera directa a las mujeres, mujeres jóvenes y niñas. Las desigualdades y violaciones a nuestros derechos por pertenencia étnica y condición de género, entre otras intersecciones, nos oprimen y vulneran en la esfera jurídica, colocándonos en una situación de desventaja, incluso frente a otras mujeres. Es por ello, que en este día propicio y emblemático:

CONSIDERAMOS

Que es importante recordar a la población del país que las personas negras, actualmente llamados afromexicanos o afrodescendientes, hemos estado presentes en el territorio mexicano desde la llegada de los españoles gracias a la esclavitud, considerada un crimen de lesa humanidad. Desde entonces, hemos contribuido en la conformación del estado nación, generándose con ello una deuda histórica que aún no ha sido saldada. Se nos sigue debiendo pues muchas de nuestras comunidades tienen carencias básicas y se encuentran en el rezago por la falta de acciones afirmativas; estamos casi en el olvido y sólo somos recordados y tomados en cuenta en épocas electorales. Después de eso es difícil estar siquiera en el discurso de nuestros gobernantes y autoridades. La invisibilidad en la que hemos estado por siglos pervive y sólo proyecta figuras difusas de nuestra existencia que tienden más bien a la exotización.

Que hubo quienes participaron en la independencia del país y ahora son considerados héroes nacionales como José María Morelos y Pavón y Vicente Guerrero. Sin embargo, la historia oficial dice muy poco o casi nada sobre los afromexicanos. Este silencio acerca de nuestra historia es uno de tantos actos de racismo estructural al que nos enfrentamos en la actualidad, pues no contribuye a que estemos en el imaginario de lo que significa ser mexicano. El omitirnos nos pone en situación de extranjería y provoca actos de xenofobia, trato discriminatorio y racista. Incluso ha habido afromexicanos que han sido enviados fuera del país por su color de piel. Otro ejemplo son los chistes discriminatorios y racistas dichos inclusive en televisión nacional sin haber sanción alguna. Lo anterior sucede porque para la mayoría de la población mexicana no somos mexicanos, y se propicia ese racismo velado y negado por todos, pero que existe y lastima a quienes somos personas racializadas.

Que son pocos e insuficientes los avances que se han logrado a favor de la población afromexicana. Pareciera que las acciones efectuadas tanto en lo jurídico como en lo estadístico fueran una dádiva y no para resarcir todos los daños causados hacia nuestros ancestros y ancestras.

Que las mujeres afrodescendientes, tanto jóvenes como adolescentes y niñas tenemos mucho que aportar, y por ello, nos negamos a que se sigan proyectando imágenes hipersexualizadas de nuestros cuerpos con el afán de burla en los medios de comunicación.

Que la violencia que se ha recrudecido nos ha colocado en una situación de mayor vulnerabilidad

Que migrar es un derecho humano que debe ser respetado, y por ello, es necesario un trato digno y humano hacia las personas afrodescendientes migrantes; y a los que residen de manera legal en el país, pues constantemente son violentados sus derechos debido a los actos de xenofobia de la que son sujetos. Hay que subrayar que la historia ha omitido que muchas de las carencias e inequidades que nos colocan en desventaja a las personas afrodescendientes tienen su origen y son remanentes de la trata esclavista.  Por lo antes expuesto

DECLARAMOS Y EXIGIMOS

1.- Es preciso un reconocimiento real y efectivo, que garantice plenamente el ejercicio de nuestros derechos. Que el artículo segundo constitucional a la letra diga: “la nación tiene una composición pluricultural sustentada en sus pueblos indígenas y el afromexicano”. Además, es necesaria la definición del sujeto jurídico, así como un catálogo de derechos específicos acordes a nuestras necesidades.

2.- Que la historia oficial del país hable clara y ampliamente de quiénes somos y de los aportes que hemos realizado a la nación; y paliar con ello, en la medida de las posibilidades, los actos discriminadores y racistas ejercidos hacia los integrantes del pueblo afromexicano y afrodescendiente.

3.- Que seamos contemplados en todos los instrumentos estadísticos oficiales del estado mexicano para estar en condiciones de reducir la brecha de desigualdad.

4.- Que estemos representadas en los diferentes consejos, principalmente en el Consejo de Instituto Nacional de las Mujeres para que sean tomadas en cuenta nuestras especificidades como mujeres racializadas.

5.- Que se garanticen servicios de salud de calidad en todos los niveles, sin discriminación por color de piel, posición económica, etnicidad y género, ni cualquier otra discriminación formal o de facto que atente contra la dignidad humana, especialmente en la atención de las mujeres afromexicanas, que sufren altos índices de violencia obstétrica en particular, y médica en general.

6.- Que se elaboren campañas informativas y se brinde orientación sobre los derechos sexuales y reproductivos; así como de salud integral a nivel comunitario, con énfasis en mujeres, madres, mujeres jóvenes, adolescentes y niñas afromexicanas o afrodescendientes.

7.- Que se generen acciones que garanticen el acceso a la justicia a las mujeres, mujeres jóvenes, adolescentes y niñas afromexicanas o afrodescendientes en situación de violencia de género.

8.- Que el Estado capacite y sensibilice a las y los funcionarios de los tres niveles encargados de atender y dar seguimiento a las denuncias de las mujeres, mujeres jóvenes, adolescentes y niñas afromexicanas o afrodescendientes en situación de violencia, para que brinden atención con perspectiva de género y sin discriminación.

9.-  Que se implementen programas de becas, así como cuotas de matrículas en universidades públicas para mujeres y mujeres jóvenes afromexicanas o afrodescendientes para abatir los graves rezagos en materia educativa de este sector.

10.- Que se garantice la creación de programas de sensibilización, formación y fortalecimiento en perspectiva de género hacia las mujeres, mujeres jóvenes, adolescentes y niñas afromexicanas o afrodescendientes para que conozcamos nuestros derechos políticos, reconociendo nuestra propia capacidad, y garantizando el ejercicio pleno de los mismos.

11.- Que se abran espacios de participación efectiva para las mujeres afromexicanas o afrodescendientes como los Consejos Consultivos u órganos asesores, especialmente en espacios donde se deciden políticas susceptibles de afectarles.

12.- El Estado mexicano debe respetar el derecho a la consulta y consentimiento libre, previo e informado sobre el uso de las tierras, territorios y recursos de los pueblos y comunidades afromexicanas, con base en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

13.- Que no se criminalice a las lideresas o líderes afromexicanos o afrodescendientes por la defensa los derechos humanos.

Es tiempo de cambiar la historia. Por ello, en el marco del Decenio Internacional para los afrodescendientes, cuyo lema es “Reconocimiento Justicia y Desarrollo”, queremos que estos tres ejes centrales sean una realidad que impacte de manera positiva a las personas afromexicanas o afrodescendientes, tanto en lo colectivo como en lo individual y no sólo con actos de simulación. Es necesario que se combata también el racismo y la discriminación racial que vulneran la dignidad de las personas afrodescendientes de manera conjunta y puntual con acciones afirmativas que contribuyan a tal fin.

Hoy alzamos nuestra voz como mujeres cansadas de que se obvien nuestras necesidades. Alzamos nuestra voz por las que no pueden hacerlo, pero que ven como sus hijos e hijas mueren a causa de la violencia. Por las que sufren ante la falta de oportunidades y deciden migrar.

Hoy decidimos no callar y ser nuestra propia voz.

¡Por un México incluyente, justo y sin discriminación racial!

Colectiva Organización para la Equidad de Género y Respeto de los Derechos Humanos de los Pueblos Negros Afromexicanos (OFPNA).

Unidad para el Progreso de Oaxaca. (UNPROAX)

Colectiva Flores de Jamaica.

Alianza Cívica Pinotepa Nacional A.C.

Mano Amiga de la Costa Chica A.C

Red Nacional de Juventudes Afromexicanas.

Sagrario Cruz Carretero. Universidad Veracruzana.

Proyecto Afrodescendencia México.

Consejo Internacional Afrodescendiente

Fundación Afromexicana Petra Morga A.C.

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